PRS57. La huella del ferrocarril
Localización: Castañeda.
DISTANCIA |
22 Km, para recorrer en bicicleta |
| DESNIVEL | 106 m. |
| DURACIÓN | Dos horas y media. |
| DIFICULTAD | Fácil |
Descarga del Track para GPS de la ruta
PR-S57.Las huellas del ferrocarril.zip
Perfil de la ruta
Descripción general de la ruta
La ruta comienza en La Cueva, un núcleo de
poblamiento concentrado y reducidas dimensiones, que ocupa el espacio
de transición entre la frondosa orla inferior del Monte Carceña y el
cauce del río Pisueña, referencia tradicional para la localización de
los asentamientos humanos en la comarca. A su paso por el municipio de
Castañeda, ha formado una extensa llanura aluvial objeto secular de
intensivos usos agrarios.
Se trata de una franja de topografía plana suavemente inclinada hacia
el Oeste, formada con materiales finos arrastrados por la corriente en
el sentido del flujo hacia el Pas.
La Cueva alberga varios edificios de la arquitectura popular de La
Montaña, caracterizados por amplios balcones corridos en la fachada
orientada al mediodía y muros de mampostería o piedra labrada con vanos
en madera.
Circulamos hacia el Oeste por una pista asfaltada que transita entre
prados y deja a la derecha un pequeño rodal de robles. En las zonas
culminantes la vegetación autóctona compite de forma desigual con los
usos madereros, aunque la continua presencia de jóvenes ejemplares de
roble o castaño junto a los caminos indica el arraigo de las especies
atlánticas a las condiciones climáticas y edíficas del monte.
Nos dirigimos después hacia la iglesia de San Sebastíán, pequeña
construcción de finales del siglo XVI. Ascendemos desde aquí hacia el
Norte por una antigua senda. En su culminación disfrutamos de una
amplia panorámica sobre el valle. El camino, que aparece secundado por
dos hileras de vegetación atl‡ntica, resulta inaccesible a partir de
este punto. Desde este balcón, destaca al fondo, la sierra de Caballar,
y en su base, la franja de vegetación de ribera que acompaña al
Pisueña. Se trata de una línea continua de Alisos, robles, fresnos,
sauces, laureles, acebos y espinos, que mantiene el equilibrio del
ecosistema fluvial y permite evitar graves alteraciones del cauce.
Al regresar a la iglesia de San Sebastián continuamos hacia el Oeste.
Superamos otra construcción religiosa, la rústica ermita de San José y
alcanzamos la carretera Sarón-Torrelavega. Hemos de circular por el
andén, suficientemente amplio, durante unos doscientos metros. Una vez
superada la curva que describe la carretera, tomaremos a la derecha el
tramo por donde circulaba el antiguo tren de Ontaneda, que unía el
valle de Cayón y Castañeda con el arco de la bahía de Santander.
Una vez superado el núcleo de Pomaluengo, que se adapta linealmente al
trazado de la carretera, dejamos el paseo para tomar una pista
asfaltada que asciende hacia la derecha. Tras recorrer la ribera del
Arroyo Mardiro, llegamos al pueblo de Socobio. Aquí, sobre una pequeña
colina se halla la Colegiata de Castañeda, obra de referencia del
románico regional, de la que se ocupa la ruta "Románico en el valle".
Descendemos hacia el río Pisueña, y tras cruzar sobre el puente que lo
atraviesa, presidido por un cristo de humilladero, tomamos el primer
camino a la izquierda. El río está aquí muy próximo a unir sus aguas a
las del Pas, tras un recorrido de apenas treinta kilómetros desde la
ladera occidental de los Picones de Sopeña en Selaya. Atravesó primero
los materiales sedimentarios de carácter blando del Sur de Caballar, y
se adaptó a este pasillo al Norte despues de originar una hoz sobre los
materiales más resistentes de la sierra. No hay datos de aforo
registrados, pero si cabe hablar de un río típico de la región
cantábrica en lo que hace a su régimen anual de caudales. Salvo
situaciones excepcionales, al final del verano, asociadas a
precipitaciones intensas en cortos períodos de tiempo, los máximos son
invernales y primaverales con estiajes moderados durante los meses de
Julio y Agosto.
Tiene un comportamiento parejo al del róo Pas, con una dinámica muy
viva y una acusada variación mensual pues las crecidas invernales son
recurrentes y adquieren notable intensidad. Las fuentes históricas
referencian catástrofes con pérdidas materiales y humanas desde el
siglo XIV. El episodio de inundación más reciente data del 26 de Agosto
de 1983.
Nos disponemos después a recuperar de nuevo la senda de la antigua vía
de ferrocarril. Para ello nos dirigimos al barrio del Carmen, tomando
el segundo camino a la derecha que atraviesa una terraza fluvial
claramente visible en el corte de la calzada.
El camino gira otra vez a la derecha antes de alcanzar el barrio del
Carmen y remonta el Pas hasta Puente Viesgo con el mismo trazado que
seguía la vía férrea. Son apenas dos kilómetros acompañando al bosque
de ribera aguas arriba de la confluencia con el Pisueña en la localidad
de Vargas. Junto al cauce, alisos, sauces y fresnos se erigen en
protagonistas del panorama vegetal, especialmente frondoso en esta
parte de nuestro trayecto.
Tras alcanzar Puente Viesgo desandaremos lo andado, y esta vez
incluiremos una visita al pintoresco barrio del Carmen antes de
regresar al punto de partida recorriendo los pueblos de la margen
izquierda del Pisueña. Pasaremos por La Herraz, Santocildes y San
Román, pueblos ganaderos situados en la vertiente Norte de la sierra de
Caballar, apenas unos metros por encima del nivel de la llanura de
inundación del río.
Continuando la ruta desde San Román, descenderemos hasta el Molino de
Reniro, para seguir después el trazado del camino parcelario hasta La
Penilla. Antes de alcanzar la carretera nacional, tomamos a la
izquierda de nuevo el sendero del antiguo ferrocarril hasta La Cueva,
donde finaliza nuestro trayecto.








